Cualquier tiempo pasado no fue mejor

Después de ver miles de fotos antiguas de Lanzarote tengo cierto sabor agridulce. Hay quien piensa cualquier tiempo pasado fue mejor pero sí y no; más bien, no. He visto fotos y leído datos que me alegro mucho de que el presente apenas se parezca al pasado. He visto las típicas fotos postmorten de niños, por desgracia muy habituales de antes. Tal era la miseria y desgracia extrema que hubo que las madres y padres eran capaces de hacer uno de los mayores extremos que una persona puede hacer: sacar los ahorros, llamar al fotógrafo para que dentro de tantísima desgracia como puede ser ver morir a un hijo, un niño, encima, para poder tener un pequeño recuerdo de su existencia, contratas una foto; una foto de él muerto, que será seguramente tu único recuerdo de ese hijo e hijos que tuviste y desaparecieron. Como único recuerdo para consolarte el resto de tu vida: la imagen de tu hijo muerto.

Luego, entre las cosas odiosas del pasado, está el luto. Dependiendo de cada década y lugar, pero más o menos podía ser de tres años, según el parentesco más íntimo (como una madre o un padre o marido). Y luego estaban un año “de alivio”; o sea que ya se podía dejar de ir vestida de negro riguroso y se podía “relajar” y vestirse de morado oscuro o negro con algún pequeño adorno.
Como siempre, eso para las mujeres; los hombres era más relajado, a veces sólo una tela negra en el brazo. Y ay de la que no fuese de negro absoluto; las lenguas viperinas de medio pueblo podían ser muy venenosas; especialmente las femeninas.
Una amiga me contó que de niña un día su madre  se puso una ropa negra que tenía una flor bordada y la llamó tanto la atención que estuvo durante días alucinando, mirándola y tocándola; resulta que su madre llevaba tantos años de luto que la niña nunca la había visto de otro color que no fuese el negro. Era como ver toda la vida una tele en blanco y negro y un día ver una tele en color.

Viendo fotos antiguas de Lanzarote me llamó la atención una de Famara en 1978 de las mujeres lavando la ropa a mano en el pozo que estaba yendo hacia el risco. Pensé que eso eran cosas que sólo estaban en la fantasía exagerada de Camilo Jose Cela en su viaje a  la Alcarria o de Buñuel en Las Hurdes.

También me impresionó la foto del reparto de comida por la hambruna que pasaba la isla.

No, el pasado no fue mejor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: